Cristina Kirchner fue una de las grandes derrotadas de este domingo por el catastrófico resultado del peronismo en Salta y Jujuy, que la presidenta del PJ nacional tiene intervenidos con incondicionales que terminaron dinamitando los armados.
En Salta, el peronismo completó la peor elección de la historia y no pudo meter ni un legislador, algo inédito. El partido ponía tres bancas en juego en Capital, San Martín y Cachi, y no estuvo ni cerca de renovarlas.
El magro desempeño en las urnas acrecienta las críticas a la intervención del PJ dispuesta por Cristina, que en marzo desplazó a las autoridades molesta porque los diputados nacionales que responden al gobernador Gustavo Sáenz le votaron varias leyes a Javier Milei.
Los interventores designados por Cristina fueron el bonaerense Sergio Berni y la pampeana María Luz «Luchy» Alonso. El primer y casi único anuncio de los enviados fue que el PJ competiría en las elecciones enfrentando a Sáenz. Lo hizo mediante una alianza con el partido del senador Sergio «Oso» Leavy, aunque hasta en su espacio varios dirigentes terminaron con el oficialismo.


