“Si queremos ganar en 2027, tiene que salir la re-re, y muchos lo están empezando a entender”. La frase, de un ministro bonaerense bajo reserva de su nombre, resume la apuesta del kicillofismo para recuperar las reelecciones indefinidas de intendentes. La reforma es impulsada por el gobernador Axel Kicillof y los jefes comunales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), pero choca con la aritmética de la Legislatura y con las diferencias que atraviesan al propio peronismo.
El mandatario se refirió al tema ayer, al término de la reunión del Consejo del PJ, cuando la prensa lo consultó. Aclaró que la cuestión no se había tratado en ese encuentro, aunque reconoció que está en discusión, y buscó despegarse de cualquier interés personal: “Yo no tengo reelección ni la estoy pidiendo”.
Acto seguido, defendió la continuidad de los mandatos locales y destacó que “hay muchísimos países del mundo donde, aun no teniendo reelección a nivel nacional o de gobernadores, la conservan a nivel local porque el dirigente local es un dirigente cercano, porque su mandato tiene que ver con cosas que se pueden constatar fácilmente y porque es un nivel de representación muy directo”.
Kicillof también vinculó el debate con la crisis de representación política. “Hoy todo el mundo habla de la crisis democrática, de que la gente no quiere ir a votar, de que no tiene quien la represente. Nosotros tenemos en la provincia de Buenos Aires 135 dirigentes que se formaron, que se prepararon, que son intendentes que llevan adelante su gestión”, planteó.

