La reforma incluyó un apartado que habilita un mecanismo para compensar las deudas acumuladas con Cammesa contra los denominados activos regulatorios -otro invento argentino-: ingresos que las empresas sostienen que dejaron de cobrar durante los años que las tarifas estaban pisadas.
La dimensión del beneficio aparece en los números enviados por la Jefatura de Gabinete al Congreso. Las distribuidoras acumulaban obligaciones por 1.842 millones de dólares con la mayorista del mercado eléctrico que ahora podrán compensar.
El grupo de los 8 que rechazó la iniciativa estuvo compuesto por los radicales mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez, los santafecinos Carlos Galaretto y Carolina Losada, el marplatense Maximiliano Abad, el pampeano Daniel Kroneberger, que dio quórum para el inicio de la sesión, y los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.

