La Cámara de Apelaciones de Nueva York resolvió el viernes a favor de Argentina, que mantuvo el argumento de que el proceso se hizo acorde a derecho. Con esto rechazó el reclamo del fondo buitre Burford y su pretensión de un resarcimiento por US$ 16 mil millones.
Ante esto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, defendió la nacionalización de YPF que realizó en 2012. Cuando fue ministro de Economía del gobierno de Cristina Kichner se expropiaron las acciones de la petrolera en manos de Repsol a través de una ley sancionada por el Congreso.
El fallo del tribunal estadounidense fue leído por el gobernador como una validación de los argumentos defendidos por el Estado argentino desde el inicio del litigio. Kicillof remarcó que, mientras el presidente Javier Milei hablaba del denominado “impuesto Kicillof”, los abogados oficiales sostenían en los tribunales de Nueva York la misma posición jurídica que él y su equipo habían planteado al momento de la expropiación.
El mandatario bonaerense interpretó el desenlace judicial como el cierre de una etapa marcada por lo que definió como una “operación política y mediática” contra la recuperación estatal de YPF. En esa línea, ratificó que la nacionalización formó parte de un modelo de desarrollo basado en la defensa del interés nacional, la articulación público-privada, la inversión en ciencia e infraestructura y el cuidado de los recursos naturales estratégicos, como el petróleo y el gas.
Kicillof volvió a apuntar contra la oposición a la que identifica con “la derecha”, a la que acusó de haber trabajado “siempre para los buitres” y de haberse alineado con los argumentos de los fondos que litigaron contra la Argentina. A su entender, las críticas a la expropiación de YPF no apuntaban únicamente a su figura, sino a deslegitimar una decisión clave de política energética que, según destacó, hoy contribuye a evitar un colapso por falta de dólares.


