La realidad no es un relato:
Ley de leyes:
El presidente Javier Milei obtuvo la semana pasada la tan ansiada Ley de Bases para, según sus funcionarios, poner en funcionamiento todo el mecanismo económico con el que soñaba implementar desde un principio. Esta ley lo que le garantiza es el tan preciado apoyo político y social que, en realidad, le exigían tanto el FMI como los activos privados extranjeros. Esos mismos que ven con buenos ojos invertir en los recursos naturales de la Argentina pero que necesitan (exigen) un marco legal que les permita, no solo instalarse y poder hacer su negocio, sino poder mantenerse la mayor cantidad de tiempo posible sin que eso sea un problema de índole legal. No por nada muchas de las leyes incluidas en este proyecto (que pasó de 600 a 200 cambios de regulaciones y legislaciones) fueron realizadas por los estudios jurídicos que le compete a cada una de esas empresas.
Sin dudas que la realidad argentina también es muy amplia, mientras esta ley era aprobada, en la calle miles de personas (algunas movilizadas por sindicatos, agrupaciones y movimientos sociales) era reprimidas y encarceladas por el simple hecho de manifestarse. Como se leyó en muchas notas y muchas horas de televisión, este tipo de cambio radical en la matriz económica del país solo se puede lograr con represión para quienes se nieguen en las calles, ya que quienes pretendían poner en duda la ley en el recinto tuvieron la posibilidad de negociarla en base a sus deseos propios (tal es el caso de la Senadora Crexell quien ahora va a ser embajadora de la UNESCO en Francia).
Lo que quedó claro durante este tratamiento fue la cintura política del Gobierno Nacional que se plasma en el trabajo (casi) exclusivo de Guillermo Francos, el flamante jefe de Gabinete, quien se encargó personalmente de garantizar que la ley sea aprobada en las dos cámaras, prometiendo, aceptando cambios, liberando financiamiento, etc., etc., etc. Lo que queda claro es que La Libertad Avanza para poder cumplir con los deseos de los accionistas privados extranjeros, sí tuvo que recurrir a instrumentos de la política tradicional que tanto denostó durante la campaña del 2023 y los primeros 5 meses de gobierno. Lo curioso es que lo logró con un dirigente que proviene del Peronismo. Ironías de la política y lo político.
Tanto Karina Milei como Santiago Caputo poco pudieron hacer para doblar voluntades de los diputados (oficialistas, pero sobre todo dialoguistas) que dudaban y/o se negaban a cambiar las modificaciones que hizo el Senado. Todo ese proceso fue garantizado, como no se esperaba de otra manera, por Francos.
Ahora lo que se espera es una profundización del programa económico que ya comenzó a hacer el Gobierno Nacional desde la implementación del DNU 70/23. La pregunta es ¿el cepo, el saldo positivo fiscal y la entrada de dólares frescos para pagar la deuda (no para invertir, eso ya quedó claro) tendrán correlación con un aumento del salario, disminución de la pobreza y la indigencia y el crecimiento del trabajo? Los últimos índices del INDEC no se muestran tan positivos, tanto desde el crecimiento del desempleo como la inflación, que parece que vuelve a subir.
El Subtrenmetrocleca del caos:
Por otro lado, pero no tan lejano, tuvimos un nuevo asalto, que parece ya un knockout de Mauricio Macri para Patricia Bullrich. Luego de una puja fuerte por la conducción del PRO a nivel nacional, ocurrió lo mismo a nivel provincial. Patricia Bullrich quedó afuera de todo armado de la Provincia de Buenos Aires y ahora la maneja el Diputado Cristian Ritondo, quien, por orden de Macri, buscará, luego de la aprobación de la Ley Bases, darle una nueva impronta al partido y al accionar de los diputados del espacio para diferenciarse lo más posible y no ser parte de las “malas noticias” que pareciera que la política económica del gobierno va a profundizar, especialmente, con los jubilados y la clase media.
Mientras tanto, Mauricio Macri, va preparando su desembarco fuerte en la política otra vez. Tal vez, sea uno de los pocos políticos en la Argentina que todavía pueden sacarse una piel vieja y ponerse una nueva para limpiar su imagen y, sobre todo, la de su gobierno. Siempre con la lógica de antikirchnerista, Macri ve que lo que se viene es muy difícil para los ciudadanos y tratará de ser un garante de estabilidad y normalización de la vida cotidiana. Algo muy parecido a lo que quieren hacer los diputados dialoguistas si es que todo se complica.
Reunión de consorcio:
Además, esta semana se caracterizó por diferentes movimientos de los gobernadores opositores, en primer lugar, hubo un encuentro entre Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) que tuvo una foto bastante importante para sus electorados locales, ya que brinda cierta coincidencia política. Sus formas de pensar las provincias de manera política son semejantes, sobre todo, porque son antikirchneristas, no antiperonistas.
Previo a ese encuentro, Pullaro recibió, en el Día de la Bandera, al presidente Javier Milei quien hizo oídos sordos a los fuertes reclamos del gobernador en términos económicos y de la obra pública. Ese efecto, se comienza a manifestar en estos otros gobernadores, pero también en algunos más lejanos, sobre todo de la Patagonia.
A su vez, Axel Kicillof visitó a su par de la provincia de La Pampa, Sergio Ziliotto, para tener una nueva foto que amplía los alcances territoriales de la provincia de Buenos Aires y que busca, más allá del acuerdo institucional, vincular de manera más efectiva y fuerte una plataforma amplia para su posible candidatura en el 2027 y/o al menos discutir las listas. Próximamente, tendrá su foto con el Gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, otro que milita fuertemente en contra del Gobierno Nacional. De todas maneras, Kicillof sigue en búsqueda de su foto más importante en este tono de gobernadores, que es con Martín Llaryora.
Ay, general:
El Peronismo por su parte sigue en búsqueda de su reorganización. Hoy a las 11 am se llevará adelante en la Quinta de San Vicente, lugar de residencia del presidente Juan Perón, un acto que jura contar con representantes del Peronismo de diferentes tribus. Con la excusa de reinaugurar parte de sus instalaciones, el acto tiene por objetivo conmemorar los 50 años del paso a la inmortalidad del General, Axel Kicillof, llevará adelante un acto político donde invitó a todas las partes del peronismo bonaerense. Ya desde el Frente Renovador, conducido por Sergio Massa, dijeron que no asistirán ya que no quieren ser parte de una disputa interna. Resta saber que harán los demás sectores, sobre todo La Cámpora y Máximo Kirchner, con quién se busca una foto de unidad que baje las tensiones.
Pero también apareció Cristina. En primer lugar, es bueno entender que con un “Hola, ¿qué tal?”, Cristina Kirchner dejó a la política en veremos el fin de semana, hasta su aparición en el stream de Gelatina.
“Al otro hay que convencerlo y traerlo”, parte del resumen del dialogo de Cristina con Pedro Rosemblat, donde se trataron temas generales sobre los 50 años del fallecimiento de Perón, la actualidad muchas de las verdades peronistas y cómo pensarlas en el hoy.
Cristina hizo hincapié en los debates económicos que tiene que brindar el peronismo y cómo repensar el trabajo en el siglo XXI. Cada parte de su palabra siempre fue en un tono de conducción, reconociendo el legado de Perón, pero instando a que el movimiento se ponga de acuerdo en las formas y medidas básicas para poder representar y volver a enamorar.
¿Es Cristina quien pueda encanar nuevamente el liderazgo que necesita el peronismo para reorganizarse, actualizarse y poder brindar alternativas a las demandas sociales, políticas y laborales de las mayorías o debe ser un eje de engranaje para unir a todas las facciones internas y que se definan nuevos liderazgos?
Cada mundo y submundo de la política argentina hoy se encuentra bastante alterado ya sea por las acciones o por las omisiones, pero cada día encontramos un poco más de organización y desorganización. Tanto el peronismo como el oficialismo y los sectores dialoguistas están en una situación bisagra que es entender a los ciudadanos. Esos que votaron en mayoría a una fuerza política que les dijo todo lo que iba a hacer, solo que no aclaró que las mayorías iban a pagar el ajuste. Pequeño detalle, ¿no? Sin embargo, el apoyo y la buena imagen de Milei se mantiene entre un 45 y un 50 %, ¿que nos dice esto? Que muchos argentinos prefieren seguir esperando a que un outsider resuelva la situación económica particular de cada uno antes que la política tradicional.
Mientras cada uno de los sectores políticos se mantenga discutiendo qué hacer para resolver sus temas internos (peronismo, gobernadores, dialoguistas) más alejados de la sociedad estarán. Esta situación es bastante clara a la hora de escuchar lo que la calle dice, la pregunta es por qué no se dan cuenta de eso. O tal vez sí lo hacen, pero prefieren ver cómo resulta este experimento ultraliberal.
En el mientras tanto, la política y lo político mutan todo el tiempo para conseguir justamente eso, más tiempo. La realidad no es más un relato univoco, es lo que las redes sociales y la esperanza puedan sostener antes de ver la luz o la oscuridad al final del túnel.
Mg. Maximiliano Nicolás Bandin Ruggiero


