Martín Menem presionó a fondo este martes al gobernador Alfredo Cornejo para que los mendocinos Lisandro Nieri y Pamela Verasay contribuyan a blindar el veto de Javier Milei contra el financiamiento universitario. El pedido del riojano se produjo durante una reunión por Zoom de la que participaron también otros mandatarios radicales, el jefe de la bancada de la UCR en la Cámara Baja, Rodrigo De Loredo, y el neuquino Pablo Cervi, en representación de La Liga del Interior, también conocido como el grupo de los radicales con peluca.
La desesperación de Menem pasa por el hecho de que necesita sumar voluntades entre los legisladores que se ausentaron en la sesión del pasado 6 de agosto, cuando se aprobó la media sanción al aumento para las universidades. Nieri y Verasay fueron parte de los 18 que no estuvieron en el recinto aquél día, al momento de la votación, y los libertarios le reclaman a Cornejo que les ordene ahora votar contra la insistencia opositora.
El oficialismo necesita un tercio sobre el total de los diputados que estén logueados en el recinto, en la sesión de este miércoles. Si estuvieran los 257 que integran la cámara, precisaría 86. En tanto, la oposición estaría obligada a juntar 172 para alcanzar los dos tercios requeridos.
La apuesta del gobierno es transformar el ausentismo de los cuatro misioneros que responden a Carlos Rovira y el rionegrino Agustín Domingo en un voto contra la insistencia de la ley. Lo mismo pretende de los dos del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone.
Casi inhallable este martes para sus pares de la oposición, Zago protagonizaba una suerte de road show desde el lunes, de reunión en reunión, escuchando argumentos que pudieran persuadirlo de allanarse a los deseos de Balcarce 50. «Con los dos del MID y los cinco de Innovación Federal, pueden sumar 7 sobre los 75 votos que sacaron en agosto y se acercan mucho al tercio», admitió con preocupación un peronista.


