La propuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) no se circunscribe solo al ajuste del gasto público o de las metas de superávit fiscal. El documento deja ver una orientación más profunda sobre el sistema tributario argentino, con impacto directo sobre trabajadores registrados, pequeños contribuyentes y provincias, mientras se propone aliviar la carga impositiva sobre sectores exportadores y grandes empresas. La baja de retenciones previo a la aprobación del desembolso del FMI es prueba de ello.
El informe sostiene que la reforma integral podría generar ingresos adicionales equivalentes al 3,3 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), con aproximadamente la mitad de esos recursos destinados a las provincias. El dato adquiere relevancia en momentos en que distintos gobernadores vienen denunciando una fuerte caída de transferencias nacionales y parálisis de obras públicas.
La sugerencia implica en los hechos una ampliación sustancial del universo de asalariados alcanzados. El documento propuso “reducir el umbral de ingresos”, armonizar deducciones y simplificar escalas de alícuotas. Según las estimaciones del organismo, esa reforma permitiría incrementar la recaudación en 0,4 puntos del PBI.
La discusión sobre Ganancias se produce además en un contexto de deterioro salarial. En ese escenario, la posibilidad de que una mayor proporción de trabajadores vuelva a pagar Ganancias reabre una disputa política y sindical que había marcado buena parte de los últimos años.
El FMI reconoció que el régimen simplificado permitió formalizar actividades y ampliar la cobertura previsional y de salud para millones de pequeños contribuyentes.


