La Cámara de Diputados aprobó este miércoles el pago de USD 171 millones a los holdouts Attestor y Brainbridge, los fondos que no ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, y le dio media sanción al Super RIGI, una versión recargada del régimen de inversiones votado en la Ley Bases de 2024.
El oficialismo juntó una mayoría aplastante para el acuerdo con los buitres, superando a la oposición por 40 votos, con 138 por la afirmativa y 98 por la negativa. El respaldo provino del PRO, la UCR, el MID, los legisladores de Innovación Federal que responden a Gustavo Sáenz y Rubén Passalacqua, los tucumanos de Osvaldo Jaldo, los sanjuaninos de Marcelo Orrego, los cordobeses de Martín Llaryora y Juan Schiaretti, el santacruceño José Garrido y la bonaerense Karina Banfi.
En contra, se agruparon los peronistas, la izquierda, Miguel Pichetto, Natalia De la Sota, Marcela Pagano y el catamarqueño Fernando Monguillot.
Por otra parte, el Súper RIGI obtuvo media sanción con 130 votos a favor, 105 en contra y siete abstenciones. La iniciativa, según el gobierno, es atraer «grandes inversiones», que deberán ejecutarse en un 20% durante los primeros dos años desde la puesta en marcha del proyecto.
Las críticas de la oposición se centraron en los beneficios impositivos que van desde alícuotas especiales en contribuciones patronales hasta exenciones en los derechos de exportación. También apuntaron a las modificaciones introducidas durante el trabajo en comisiones, donde se incorporó el incentivo al «desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas o tecnológicas que contribuyan al crecimiento y consolidación de Nuevas Industrias en la República Argentina».


