La inflación de marzo marcó 3,4% un registro muy alto, que supero los pronósticos más pesimistas del mercado. La suba de precios acumula así diez meses seguidos de alza y derrite el relato libertario de un proceso de desinflación. De hecho, navega en un rango no muy por debajo del que transitó el primer tramo de la gestión del albertista Martín Guzmán y muy por encima del 23% anual que tuvo Axel Kicillof en su último año como ministro.
El salto fue tan brutal que el propio Milei reconoció: «El dato es malo», con un detalle filoso, lo hizo comentando el posteo informativo de su ministro Toto Caputo. Luego en Amcham se enredó en una perorata interminable para intentar explicar porque el dato es malo pero vamos bien.


