El peronismo no se toma ningún descanso. Es sabido que desde hace semanas, diferentes sectores y funcionarios legislativos y ejecutivos de la Provincia de Buenos Aires vienen trabajando en el posicionamiento de sus posibles candidaturas a gobernador/a. Esto se debe a que la carrera presidencial de Axel Kicillof está tomando mucho vuelo (ya todos dicen que será el candidato natural del peronismo) pero también por el vacío que queda. Ese vacío que si no es propuesto o llenado por nadie, todos tienen el derecho a reclamarlo. Y así, lo está haciendo saber muchos intendentes e intendentas. Durante todas estas semanas hablamos de Gabriel Katopodis, el Cuervo Larroque, Mayra Mendoza, Mariel Fernández, Federico Otermin, Carlos Bianco, entre otros.
Bueno, muchos de ellos se encontraron este domingo en San Vicente para jugar un partido de fútbol. Un encuentro que fue más para rosquear, mostrarse unidos y plantear algunas dudas pero también algunas certezas. Hay un doble mensaje ahí por parte de ese grupo de intendentes (Mantegazza, Granados, Otermin, etc.). El primero es que el próximo gobernador tiene que salir de ahí, ya sea un intendente o alguien que ellos decidan, el otro es que no permitirán que no sea así. Salvo que… el candidato sea uno de los de la mesa principal del peronismo. Ese alguien hoy tiene nombre y apellido. Sergio Tomás Massa. Los intendentes entienden que sus voluntades pueden pasar a un segundo plano si el candidato a gobernador es Massa, generando así una síntesis. Pero para eso, también, necesitan algunas garantías, como por ejemplo, las reelecciones indefinidas. Las mismas fueron retiradas y apoyadas por el Frente Renovador. Ya desde hace varios meses se viene hablando de que debería suspenderse esa ley, sancionada durante el gobierno de María Eugenia Vidal. El kicillofismo siempre se mostró en contra de que no puedan volver a presentarse como candidatos los intendentes de manera indefinida alegando, con las palabras del Ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que “todos los ciudadanos tienen que tener la posibilidad de elegir a quien quieran”. Bueno, bajo esa premisa deberían habilitar las elecciones internas o las PASO siempre que haya espacios de representatividad electoral en todos los distritos, pero no pasa.
Aquí la estrategia de Massa, que se parece mucho a la que hizo cuando fue finalmente el candidato de la unidad del peronismo en el 2023, se vuelve a repetir. Levanta el perfil, decir que no va a ser nada en las próximas elecciones, mostrarse con los interesados a esos lugares y negociar para que otro u otros hagan el pedido. Sinceramente, el efecto termina siendo el deseado ya que, con la situación que se vive dentro del peronismo bonaerense, una posible candidatura de Massa a gobernador resolvería, en primer lugar, la interna entre las tribus. Ni los referentes de Axel ni de Máximo estarían en contra de apoyar al ex ministro de economía y, también, resolvería que cada banda tenga que elegir a uno candidato para una posible PASO. Axel no tendría que elegir entre algunos intendente ni sus ministros, Máximo no tendría que decirle ni a Mayra ni a Wado que compitan y Massa cuidaría a su tropa.
Para el peronismo bonaerense, a falta de un año para el comienzo del calendario electoral, Massa resolvería uno de los temas más picantes para el interior de la fuerza. Ahora, en la hipotética situación de que esa sea la decisión, ¿Massa garantiza la victoria de la Provincia de Buenos Aires?, ¿el bonaerense lo votaría en su mayoría? y si así fuera y si ganara y la presidencia de la nación quedara en manos del actual Presidente Javier Milei, Massa sería el funcionario del peronismo que más rango tendría, ¿cómo quedaría conformado el peronismo bonaerense?
Muchas preguntas a falta de muchos meses que, en la política argentina, pasan volando.


