La Corte dejó firme la cautelar que obliga a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario en un duro mensaje al Gobierno. Martín Menem y Juan Bautista Mahiques le habían asegurado a Milei que gracias a su relación con Horacio Rosatti tenían asegurado que el fallo quedaría cajoneado hasta que se resolviera el tema en la discusión del Presupuesto.
Por eso, a principios de junio el gobierno firmó un acuerdo que implica un aumento de 24% para los universitarios. La idea de los Menem era que con ese acuerdo se desactivaba la protesta y trataron que los rectores desistieran de la demanda ante la Corte. Pero los rectores, aparentemente con mejor información sobre la Corte Suprema, firmaron el acuerdo pero no aceptaron ceder el reclamo ante el máximo tribunal.
La decisión de la Corte dejó así en ridículo a Menem y Mahiques y es un mazazo para el programa económico de Milei y Toto Caputo. Rompe con un acuerdo no escrito que había entre el máximo tribunal y la administración libertaria de no fallar en cuestiones que pudieran afectar la planificación económica.
Ocurre además luego que el ministro de Justicia enviara al senado el pliego para convertir en juez federal a Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, que fue el primero de los nuevos magistrados en jurar. Si Mahiques creía que con ese gesto tenía en el bolsillo a la Corte Suprema, este jueves se desayunó con la amarga realidad.


