Los intendentes peronistas de los municipios de La Provincia de Buenos Aires vuelven a la carga para tratar de lograr que se caiga la ley que impide las reelecciones indefinidas en esos cargos. El gran problema que enfrenta el peronismo es, primero que más de 60 intendentes no podrían volver a competir por su cargo, pero por sobre todas las cosas, y a diferencia de otros contextos, en caso de que no puedan postularse y el peronismo no tenga la mejor elección a nivel nacional, pasarían a irse a sus respectivas casas. Ese escenario es el que quieren evitar. El tema en sí es que al Axelismo (MDF) quiere fortalecerse a nivel territorial y aumentar sus chances primero, de posicionar a Kicillof como candidato a Presidente y luego ganar las elecciones necesita, imperiosamente, del apoyo de la mayor cantidad de intendentes de La Provincia de Buenos Aires que sean parte del sostén electoral pero también que garanticen que muchos bonaerenses vayan a votar.
En la próxima elección nacional va a importar muchísimo ese poder de movilización para intentar cambiar el rumbo político del país, ya que las mediciones (hoy) dan mucha paridad.
El interrogante de esta situación es que la Legislatura Bonaerense debería avanzar en ello pero, ante la sabida poca importancia ciudadana, sumado a que la agenda de la gente no coincide con la agenda de la política (ya hace rato de ello), no quieren tener el costo de discutir esta ley. Es por ello que hay intendentes que tienen en la manga un borrador para convertirlo en una presentación judicial colectiva ante la Corte Suprema Bonaerense, el organismo que debería resolver. Recordemos que esta ley fue sancionada en el gobierno de María Eugenia Vidal con el apoyo del Frente Renovador de por medio. En su momento, era un tema recurrente en la sociedad que siempre eran los mismos intendentes pero también, era otra la realidad económica del país. Acá es donde comienza la situación engorrosa para el peronismo y su armado. Antes de ir a eso, no es solo un pedido de los intendentes justicialistas eh, se verían muy beneficiados los jefes comunales de la UCR, del PRO y de los gobiernos locales del interior profundo.
Ahora sí, ¿quiénes son los intendentes peronistas que lo necesitan? Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Fernando Espinoza (La Matanza) del MDF. Tampoco pueden pelear por la re-reelección jefes comunales con mucho peso en el Gran Buenos Aires como Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar), Gustavo Menéndez (Merlo), Mariel Fernández (Moreno) y Federico Achával (Pilar). La Cámpora tiene tres intendentes impedidos: Mayra Mendoza (Quilmes), Juan Ignacio Ustarroz (Mercedes) e Iván Villagrán (Carmen de Areco). También están alcanzados otros filocamporistas como Leo Boto (Luján), Mauro García (General Rodríguez), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Esteban Sanzio (Baradero). El Frente Renovador tiene seis intendentes que no podrán ir por la renovación: Juan Andreotti (San Fernando), Javier Osuna (Las Heras), Sebastián Ianantuiony (General Alvarado), Javier Gastón (Chascomús), Blanca Cantero (Presidente Perón) y Sergio Bordoni (Tornquist). Por último, también quedan afuera Andrés Watson (Florencio Varela), Fabián Cagliardi (Berisso), Lucas Ghi (Morón), Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Fernando Moreira (San Martín).
Hay más intendentes/as que quedan afuera pero lo importante es pensar que estos nombres son de gran peso a la hora de interpretar la política bonaerense. Ahora, quien
quiera ser candidato a Gobernador tiene que saber manejar este reclamo que todos tienen para lograr el apoyo real para impulsar su figura. Se habla desde hace tiempo que, por ejemplo, Sergio Massa ya dejó de manifestarse en contra de las reelecciones indefinidas. Tal vez sea un guiño para lo que posiblemente sea su candidatura en La Provincia de Buenos Aires. La cintura política será fundamental para avanzar en una ley que a los bonaerenses no les interesa en un contexto económico social muy difícil.


