La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, aceleró la agenda para tratar la semana próxima la ley ómnibus y la reforma fiscal, por temor a que una nueva rebelión de los sectores afines al gobierno.
De esta manera, confirmó la sesión para el miércoles a las 10 -duraría hasta la medianoche-, pero las autoridades de los bloques se sorprendieron cuando, además, les informaron que el lunes sería la reunión de labor parlamentaria, el clásico encuentro entre el titular de la Cámara y los jefes de cada bancada para definir las pautas de la sesión.
Villarruel decidió realizarla antes para evitar un efecto adverso. Durante el debate de ambas leyes, el oficialismo pretende debatir por títulos y abrir sólo los capítulos y artículos en los que haya diferencias.


