Mientras espera la firma del decreto de Javier Milei para despedir a 1.600 personas y reducir un 30% el plantel operativo, el titular de Vialidad Nacional (VN), el menemista Marcelo Campoy, tomó una medida de ajuste que encamina a paralizar por completo el funcionamiento del organismo.
Por medio de una nota interna remitida al cuerpo gerencial y a jefes de distrito, Campoy ordenó dar de baja todos los contratos de obras que VN tiene en curso en el país sin importar el grado de avance en que encuentren.
La administración libertaria justificó la decisión de suprimir las obras y trabajos de mantenimiento que venían ejecutando las contratistas privadas, en las “restricciones presupuestarias significativas” que tendrá que afrontar la repartición durante este año.
La orden impartida por Campoy puntualiza que resulta necesario “arbitrar los medios para proceder al cierre de los contratos de obra pública bajo cualquier sistema de gestión, ya sea que se encuentren en las rutas a privatizar, como así también aquellos que hayan sido celebrados para obras fuera de la Red Vial Concesionada».
«Ante la situación económica financiera actual, se hace necesaria la finalización y cierre de las obras en las cuales se torna inviable su ejecución”, sostiene.