Mariano Campero, Martín Arjol, Luis Picat, Pablo Cervi y José Federico Tournier, los cinco libertarios del radicalismo, pudieron salvarse este martes de la expulsión que promovían los diputados que responden a Facundo Manes en el bloque de la UCR, respaldados por la desafiliación anunciada por la Convención Nacional del partido.
Durante una nueva reunión de bloque intensa, Rodrigo De Loredo logró neutralizar los argumentos de sus rivales internos. De hecho, el formoseño Fernando Carbajal abandonó el salón a los pocos minutos de iniciada la discusión.
Casi al mismo tiempo, los legisladores que se sacaron la foto con Javier Milei se disponían para partir rumbo al asado con que el Presidente pretendía agasajarlos por blindar el veto para anular el aumento a los jubilados votado por el Congreso. De Loredo pudo atajar a tres de los cuatro radicales: Campero estaba incontenible y salió disparado para llegar a tiempo a Olivos, después de hacer uso de la palabra y jactarse de la cita a la que acudiría un rato mas tarde.
Fuentes parlamentarias, indicaron que la discusión comenzó con tan solo 15 integrantes del bloque presentes y enseguida quedaron 14, por el portazo que dio Carbajal. En otras oficinas radicales, dijeron que eran más.
La furia de los seguidores de Manes era total. La impotencia también: «es una vergüenza lo que pasa, no acusan recibo», se quejó uno de ellos.


