Martín Menem ya se rindió ante la victoria que obtendría la oposición este martes, cuando por iniciativa de las bancadas de Miguel Pichetto y Facundo Manes se ponga en tratamiento el proyecto que modifica la ley que regula la vigencia de los DNU desde 2006.
Como el poroteo previo arroja alrededor de 135 voluntades a favor del expediente, contando al pichettismo, los radicales de Democracia para Siempre, el peronismo, la izquierda y un grupo de provinciales, el riojano habría dispensado incluso a dos legisladoras de su bloque, Rocío Bonacci y Marcela Pagano, para que puedan ausentarse. Mientras que la rosarina cursa por estos días un seminario de formación política en Estados Unidos, la periodista atraviesa un embarazo avanzado.
Como el saldo negativo parece inevitable, el oficialismo concentraría sus energías en la posibilidad de que Victoria Villarruel duerma el expediente que llegue con media sanción al Senado. El período parlamentario terminará el 30 de noviembre y la convocatoria a sesiones extraordinarias se hace con un temario que define la Casa Rosada. Si la Vicepresidenta elude el tratamiento en la Cámara Alta, la discusión pasaría para 2025, un año con expectativas de escasa actividad legislativa por el calendario electoral.


