El presidente Javier Milei y el gobernador Alfredo Cornejo darán un paso esencial para el proceso de privatización de la empresa IMPSA, una bandera del desarrollo industrial que brinda soluciones integrales para la generación de energía.
Se espera que la Legislatura de Mendoza apruebe esta semana el proyecto de ley que propone la cesión del 22% del paquete accionario que pertenece a la provincia hacia Nación, que ostenta el 61% del total del capital de la firma. El Gobierno necesita ese porcentaje para poder finalizar el proceso de privatización. La porción restante se encuentra en manos privadas, más concretamente un fideicomiso de acreedores y la familia Pescarmona.
La consecuencia es una crisis deficitaria que complica la cadena de pagos interna, sumada a compromisos de deuda generados previo a la intervención estatal. De esta forma, un escenario muy probable es que la empresa oferente se haga cargo a deudas y pago de sueldos, por ejemplo, a cambio de comprar la firma por un monto muy bajo.


