El riesgo país trepó a los 594 puntos y quedo muy lejos de la zona de 400 puntos que el gobierno se había fijado para volver a los mercados voluntarios de deuda. La suba se vincula a problemas evidentes del programa económico de Milei. La destrucción productiva se expande y el consumo se desploma. El dato irrefutable es la caída de la recaudación que en febrero rozó el 10 por ciento.
Luis Caputo intentó bajar el dramatismo, en una charla en la Fundación Mediterránea dijo que la caída del riesgo país no depende de una sola variable. Una obviedad que no explica nada. «Es muy difícil predecir los mercados», agregó, en otro lugar común. Para luego recurrir a un fantasma gastado: «el mercado todavía pricea un riesgo kuka».
La frase circuló con rapidez en el mercado. El resultado fue inmediato: el riesgo país saltó 4,8% y alcanzó los 594 puntos básicos. Es el nivel más alto desde mediados de diciembre.


