El senador Oscar Parrilli decidió arengar a sus interlocutores en una de las múltiples reuniones que tuvo el martes pasado, casi como anfitrión cristinista en la sede del PJ nacional, y lanzó: «Hay que hacer explotar todo el país».
La consigna sorprendió a quienes lo escuchaban porque al legislador neuquino no se lo conoce precisamente por ser aguerrido, más allá de su lealtad a Cristina Kirchner. Sin embargo, concuerda con el ánimo que empezó a expandirse al interior del kirchnerismo en los últimos días.
De hecho, hasta Máximo Kirchner se atrevió a deslizar afectuosamente una crítica a la ex Presidenta, tanto en el reportaje que concedió a C5N el miércoles como el que le dio al streaming Gelatina este jueves. «Cristina es muy institucionalista», dijo.
Para el martes se espera una reunión con la CGT y los gobernadores, que hasta ahora disimulan su incomodidad con la agenda judicial del kirchnerismo y se limitaron a emitir mensajes de solidaridad por Twitter. «Los gobernadores están incómodos pero, por respeto y por decoro, van a fingir demencia esperando que se vaya ordenando la cosa», dijo un legislador desde una provincia cordillerana.


