Un grupo de bomberos voluntarios esperó al presidente de la Nación, Javier Milei, en vano durante una hora, al rayo del sol de la siesta, con los uniformes sucios de cenizas, con la expectativa por saludarlo. Pero el helicóptero no descendió como se esperaba en la pista de Capilla del Monte, una de las zonas arrasadas por el fuego.
Los bomberos voluntarios no escondieron su decepción. No es la primera vez que un presidente sobrevuela un incendio forestal en Córdoba, pero sí la primera que no toma contacto con los brigadistas pertenecientes a cuerpos voluntarios, pero altamente profesionalizados.
El malestar que generó la decisión de Milei de no saludar a los bomberos formados fue apuntado en el Gobierno provincial. «Desconocen el valor que tiene para los cordobeses la heroicidad de los bomberos voluntarios», declaró un funcionario provincial.


