En un diálogo con gobernadores, los ministros Francos y Caputo relativizaron la cifra de 60 mil millones de dólares de ajuste que debían realizar las provincias y prefirieron llevar la conversación sobre otros temas.
Francos y Caputo les aseguraron que ese número no era correcto y les aclararon algunos puntos de lo anunciado que no habían quedado claros, hablaron de la continuidad de la obra pública y de las deudas con las cajas previsionales. «Fue una buena reunión», aseguró después el propio Pullaro, gobernador de Santa Fe, dando cuenta del cambio de perspectiva que ofrecieron los funcionarios después de la desmesura presidencial.
Fue luego de una intervención del gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, que comentó que no había encontrado en el proyecto enviado al Congreso el recorte planteado por el Presidente. Añadió que, además, le parecía de imposible cumplimiento porque se trataba de más de la mitad de los recursos coparticipables. «Es una meta a alcanzar a largo plazo», le respondió Caputo. El Presidente ya había hecho algún cálculo «a eternidad», como cuando aseguró que aumentarle 17 mil pesos de mínima a los jubilados representaria una deuda para el Estado de 370 mil millones de dólares. Habría utilizado parámetros similares.
En estos nueve meses y pico de gestión, Milei les quitó a las provincias el Fondo de Incentivo Docente, el Fondo Compensador del Transporte, disminuyó a una mínima expresión las transferencias discrecionales y busca traspasarle toda la obra pública que venía realizando el Ejecutivo nacional.


