En paralelo, el canciller Mauro Vieira, decidió convocar al embajador argentino, Daniel Raimondi, como forma de protesta a los reiterados ataques de Javier Milei a Lula, en medio de la campaña presidencial en la que el mandatario brasileño busca su reelección.
Fue el tercer ataque seguido de Milei a Lula en pocos días, en lo que se presume es un servicio del presidente argentino a Trump. La intromisión de Milei en la campaña electoral de Brasil comenzó por la puerta grande: el presidente fue el invitado más rutilante al lanzamiento del opositor Flavio Bolsonaro en San Pablo, donde por primera vez acusó a Lula de «ladrón» y al juez de la Corte Suprema, Alexander de Moraes, de «basura calva».
La cercanía de la campaña electoral es un factor importante. En el entorno de Lula consideran que la actitud de Milei expone que Flavio no tiene estrategia ni proyecto y necesita que vengan a ayudarlo.

