La última gran planta de caucho en actividad en Argentina anunció su cierre. La fábrica Pampa Energía de Puerto San Martín, a 25 kilómetros de Rosario, dejará de producir el insumo elemental para la fabricación de neumáticos, cintas transportadoras y calzado. La determinación afecta a unos 200 trabajadores a los cuales la firma ya ofrece retiros voluntarios a un valor por encima de lo que estipula la ley. Pero que, según el gremio que los agrupa, van a un destino de desempleo seguro en el marco de la depresión económica que azota al Cordón Industrial del Gran Rosario.
La empresa que hace diez años controla el consorcio que lidera Marcelo Mindlin es la primera petroquímica de Sudamérica y es conocida en la zona como Pasa Petroquímica, su nombre histórico. La dirección de la firma anunció su cierre definitivo este lunes. El jueves hay una audiencia conciliatoria en la sede del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Pero los trabajadores tienen escasas o nulas ilusiones de retomar sus puestos.
Como la firma funciona en un aglomerado industrial donde hay otras tres áreas elaboradoras de insumos químicos, lo que el gremio está solicitando a Pampa Energía es que los afectados por el cierre sean reubicados en alguna de las otras tres. Estas son una refinadora de combustible, una planta de estireno y una última de metilbenzeno, todas sustancias para fabricar plásticos y resinas.
La novedad se produce a días que dirigentes locales de la Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvieran una reunión con intendentes de la zona de Rosario, a la que asistió el secretario de Industria de Santa Fe, para comunicar su preocupación por la recesión que lleva a inactividad y ceses laborales.

