La crisis en la industria empieza a tornarse dramática y se cobró a uno de los jugadores locales más importantes: la histórica fábrica de neumáticos Fate anunció que cerrará de manera definitiva después de 80 años y dejará en la calle a 920 trabajadores.
La noticia sorprendió esta madrugada a los trabajadores que llegaron a la planta de San Fernando y se encontraron con un frío comunicado anunciando el cese de actividad por «los cambios en las condiciones de mercado».
«Tras haber realizado los mayores esfuerzos posibles para evitarlo, nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo», sostiene la nota. «Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro de un plazo legal», agrega. La empresa buscó anticiparse a la reforma laboral y concretar los despidos con la actual ley que tiene un cálculo mayor de las indemnizaciones, en un intento por no agravar aún más el conflicto.
Los cambios mencionados por la empresa conducida por Javier Madanes Quintanilla tienen que ver con la apertura descontrolada de las importaciones y el masivo ingreso de neumáticos chinos, que rompieron un récord de ingreso en 2025 y desplomaron las ventas de Fate. «Es imposible competir con China», dicen en la empresa.
Actualmente Fate tenía 920 trabajadores en su planta de San Fernando, un número que también revela la disminución que venía sufriendo la fábrica que llegó a tener alrededor de 1600 empleados. Los trabajadores afirma que a los 920 despedidos hay que sumar a los tercerizados de limpieza y comedores, que lleva el número final a más de mil.


