Donald Trump ganó con contundencia las elecciones en Estados Unidos y volverá a gobernar luego de cuatro años de gobierno Demócrata.
El líder republicano arrasó en bastiones como Florida y Texas y sacó ventaja en los siete estados indecisos que estaban en pugna para definir la elección y superar los 270 delegados necesarios en el Colegio Electoral -este miércoles ya llegaba a 277-, dejando muy atrás a Kamala Harris que se estacionó en los 224.
El triunfo de Trump fue tan contundente que Kamala Harris quedó aturdida y hasta este miércoles a la mañana seguía sin reconocer la derrota. En la madrugada cuando el partido ya estaba liquidado, el comando de campaña demócrata mandó a decir que su candidata no hablaría. La idea de un resultado ajustado que se discutiría por semanas se desvaneció en el aire.


