De esta manera, el gobernador sortea el problema que le habría impuesto el presidente Javier Milei al implementar el RIGI en la Ley Bases, lo cual afectaría a la planta de licuación de gas que YPF estaba por poner en Bahía Blanca y que ahora nombran a Rio Negro como posible lugar.
“Por más que sigan chicaneando, nosotros vamos a seguir trabajando con seriedad porque se trata de un proyecto determinante y estratégico para Bahía Blanca, su puerto y nuestra provincia”, señaló Kicillof.
Pero además de este caso, Kicillof, busca brindar un mensaje a grandes inversores brindando, no solo seguridad legal ya que pasará con la legislatura bonaerense, sino un espacio de seriedad y mejoras para la inversión con el fin de generar trabajo bonaerense.
Esta disputa de sentido para cual es un mejor modelo para el mundo de los negocios y las inversiones (Estado o no Estado) se medirá con esta nueva reglamentación.


