La actividad en el sector fabril registró un derrumbe interanual del 4,9% en julio de 2026, golpeada principalmente por caídas dramáticas de dos dígitos en rubros clave de la industria como la electrónica, maquinaria agrícola y la confección textil. El freno en la demanda interna y la menor tracción de sectores claves profundizaron la crisis económica del sector productivo.
El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero mostró un deterioro drástico en el séptimo mes del año. En la medición desestacionalizada, la producción fabril retrocedió un 5,0% respecto del mes anterior, rompiendo la dinámica del primer semestre y llevando el acumulado acumulado del año a una contracción de 2,6%.
De las 16 divisiones que componen el indicador oficial, 12 cerraron el período con variaciones negativas. La pérdida de dinamismo responde en gran parte al desplome del consumo masivo, el freno en la obra pública y la menor demanda de bienes de capital e insumos industriales.

