spot_img
InicioDestacadaNewsletter de Actualidad - Enfoque: poniendo la mirada donde importa.

Newsletter de Actualidad – Enfoque: poniendo la mirada donde importa.

El foro «Vientos de Cambio»: Milei se planta ante el establishment y redobla el ajuste sin concesiones

El presidente Javier Milei cerró la cumbre conservadora «Vientos de Cambio» organizada por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Sheraton, y aprovechó el escenario para dejar un mensaje bien claro a los sectores del propio establishment y a los economistas que en los últimos días empezaron a insistir con la necesidad de que se afloje un poco con el corset fiscal y monetario de cara al año electoral. Ante un auditorio repleto de empresarios, inversores y referentes de la ultraderecha regional, el mandatario tiró un rotundo «la respuesta es no» frente a los pedidos de flexibilización y sentenció que el superávit fiscal no se negocia bajo ningún punto de vista.

Lejos de mostrarse abierto a matices o a escuchar las advertencias de los sectores económicos que empiezan a preocuparse por el costo político y social, Milei se plantó y dijo que no piensa usar las herramientas tradicionales de la política porque las considera moralmente despreciables, justificando así la motosierra de manera permanente mientras la recesión sigue apretando el cuello en la economía real. La jugada oficial muestra a un Gobierno que no se corre de su libreto ortodoxo y elige chocar antes que conceder un milímetro, agitando los fantasmas de la herencia y cruzando a cualquiera que le pida un poco de previsibilidad. La idea fija es blindar el modelo a fuerza de dogmatismo, desatendiendo por completo el bolsillo de los trabajadores, los jubilados y toda la sociedad, que pagan el costo diario de este experimento.

Como si fuera poco, el Presidente aprovecha cada micrófono que encuentra para agitar su pelea contra el «maldito kirchnerismo», usándolo como comodín para justificar cualquier desastre y disciplinar a propios y ajenos bajo la amenaza de que cualquier crítica es sinónimo de volver al pasado. En este escenario, el relato oficial se encierra en una burbuja donde cualquier indicador negativo es culpa de los demás, mientras la calle nota todos los días que el poder adquisitivo se evapora y que la supuesta reactivación nunca llega a los bolsillos de la gente.

Para finalizar, el Presidente subió los decibeles de la pelea política con una frase durísima de tinte apocalíptico para marcar el terreno rumbo a las urnas, lanzando una abierta amenaza en tono de campaña al sentenciar que «si no ganamos, nos estamos suicidando como sociedad». Apelando al miedo y a la polarización, Milei busca arrinconar al votante bajo la lógica de que cualquier opción distinta a su modelo es un pasaje directo a la destrucción nacional, exigiendo un voto de fe en medio de un contexto social castigado por la licuación de ingresos, la suba de tarifas y el parate general. Ya no se discute si una medida económica sirve o no para mejorar la vida de la gente; la discusión se reduce a una extorsión permanente donde o bancás el ajuste a ciegas o sos cómplice del abismo.

 

Tensión en la cordillera: el despliegue militar de Kast en Magallanes en la previa de la cumbre con Milei

Mientras el Gobierno nacional recalienta la interna con discursos apocalípticos, en la agenda internacional se armó un verdadero revuelo diplomático en la antesala del viaje relámpago que Milei hará a Chile para participar del Foro de Madrid y reunirse con José Antonio Kast. Lejos de la sintonía fina que pregona la Rosada, el presidente trasandino armó un operativo de fuerza tremendo en el sur y salió a marcarle la cancha sin vueltas al Gobierno argentino.

Kast viajó personalmente a la región de Magallanes para supervisar un despliegue militar de la Armada con buques, submarinos y ejercicios con fuego real, y lanzó una frase lapidaria que retumbó en ambos lados de la cordillera: «Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes». El mandatario chileno plantó bandera de forma absoluta en medio de la controversia por la vigencia del decreto heredado de la gestión de Alberto Fernández, dejando en claro que, aunque intente bajarse el tono a la discusión diplomática, Santiago no piensa ceder un solo centímetro en su control soberano de la zona austral.

Este portazo geopolítico ocurre justo en la previa de la cumbre bilateral que mantendrán ambos mandatarios en el Palacio de La Moneda, antes de que Milei pegue la vuelta a Buenos Aires para encarar una cadena nacional enfocada en el reclamo por Malvinas. Entre despliegues militares en la frontera y la tajante defensa de los intereses chilenos en el estrecho, la visita deja expuestas las rispideces reales que surgen en la relación bilateral más allá de las fotos de familia de la ultraderecha continental.

RELATED ARTICLES

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Most Popular

Recent Comments