El conflicto sigue escalando en Medio Oriente ante las constantes amenazas de Trump. «Irán nunca capitulará», dijo el mandario iraní.
Tras una semana de enfrentamientos, una operación coordinada entre Israel y Estados Unidos golpeó infraestructuras críticas de Irán y de la organización libanesa político-militar Hezbollah. También se desarrollaron incursiones aéreas sobre la capital del Líbano desarticularon una central operativa de la división aérea de la milicia, mientras que en territorio iraní se reportó la aniquilación de un sistema antiaéreo en Isfahán y un equipo de lanzamiento de misiles balísticos en la zona de Qam. Paralelamente, Irán advirtió que atacará las embajadas israelíes en el mundo en caso de que ese país ataque la embajada persa en el Líbano.
Por su parte, la ofensiva israelí alcanzó instalaciones energéticas estratégicas vinculadas al aparato militar iraní. Teherán respondió con ataques y nuevos lanzamientos de misiles.
A su vez, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, pidió disculpas a los países vecinos que fueron atacados por Teherán en medio de la escalada militar en Medio Oriente. Dijo además que fue una decisión tomada dentro del Consejo interino de Gobierno y aseguró que sólo volverán a atacarlos «si alguno de los misiles que caigan en Irán hayan salido de sus territorios».


