El gobierno mexicano mató al narco más buscado y se incendió el país. Este domingo cayó Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, una de las organizaciones criminales más violentas de México y con presencia mundial.
«El Mencho» era el narco más buscados del país y Estados Unidos había aumentado una recompensa por su captura de USD 10 a 15 millones. El capo narco ocupó en el imaginario popular el rol de «jefe de jefes» que en su momento ostentaron líderes narcos como el «Chapo» Guzmán o Ismael «El Mayo» Zambada, ambos del Cartel de Sinaloa, actualmente encarcelados de por vida en prisiones de máxima seguridad Estados Unidos. Lideraba el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el más sangriento, el de mayor crecimiento, el más temido.
La respuesta no tardó en llegar. Se activó período de violencia en todo el país, con narcobloqueos a rutas y avenidas y ataques indiscriminados a comercios y sucursales de bancos. México pareciera una nación en guerra.
El temor en el Gobierno es que el narco emprenda una escalada de agresiones contra la población civil. El ataque a las sucursales bancarias cimenta esa percepción, igual que otros ataques reportados este domingo contra farmacias y tiendas de conveniencia.


