A fines de enero, Máximo Kirchner sorprendió con una propuesta audaz: proponer a Kicillof para presidir el partido. De inmediato, voceros del gobernador relativizaron la propuesta, pero en el kirchnerismo tenían la certeza que ya estaba definido y sólo faltaba que Kicillof diera los pasos intermos en su espacio para que procesaran el acuerdo.
El acuerdo por el resto de los cargos, que fue lo que demoró el anuncio, se selló este mediodía con un reparto de poder equilibrado entre el axelismo y el kirchnerismo. Además de Kicillof en la presidencia, Verónica Magario quedó como vice primera y Federico Otermín (cercano a Cristina) como vicepresidente segundo.
El asiento de secretario General fue para Mariano Cascallares, el líder de Almirante Brown que forma parte del armado político del gobernador. Leonardo Nardini, un intendente muy cercano a Máximo, quedó como presidente de la Junta Electoral (asiento que ocupa desde hace cuatro años), mientras que el propio Máximo quedará como presidente del Congreso del partido.


