Diego Santilli es el nuevo ministro del Interior, en una decisión que consolida el poder de Karina Milei y los Menem. El exitoso candidato en la provincia de Buenos Aires tiene un vínculo muy aceitado con Lule Menem y hace rato que partió de la conducción de Mauricio Macri, que durante toda su carrera hizo lo posible por perjudicarlo.
Al anunciar en X su designación, Milei dijo que «Diego será quien llevará adelante las conversaciones con gobernadores y legisladores para poder articular con el Congreso de la Nación cada uno de los consensos necesarios para las reformas que vienen». Esto es relativo, el nuevo diseño de poder incluye la reelección de Martín Menem en la presidencia de la Cámara de Diputados y junto a su primo Lule, su rol de armadores en el Congreso.
Pero Santilli llega con la autoridad política de haber remontado una elección perdida por 14 puntos en el corazón del peronismo y tiene una excelente relación personal con casi todos los gobernadores. La decisión se tomó luego de un fin de semana de intensas negociaciones con Santiago Caputo, que finalmente declinó asumir la cartera de Interior o una versión ampliada de la misma.
Ahora sólo resta definir el futuro del Ministerio de Justicia, un casillero que adquirió densidad política porque se abre la oportunidad de negociar con el peronismo las dos vacantes en la Corte Suprema, el Procurador de la Nación y casi 300 pliegos de fiscales y jueces federales.


