El Presidente Javier Milei decidió firmar un DNU en el que se autoriza a sí mismo a cerrar el acuerdo con el FMI sin necesidad de que el Congreso lo apruebe, como exige actualmente el artículo 65 de la ley de administración financiera, cláusula conocida como ley Guzmán.
La jugada del gobierno fue anunciada mediante un comunicado de la Oficina del Presidente, en el que de manera un tanto cínica se afirma que el Presidente «aspira a obtener un compromiso urgente de parte del Congreso, tal como ocurrió con todos los gobiernos anteriores». En rigor, a lo que aspira es a evitar someterse al Congreso.
Se calcula, según fuentes del Ministerio de Economía, que el préstamo rondará entre 7 y 20 mil millones de dólares. Con ese monto, Luis Caputo, podrá seguir interviniendo en el dólar hasta las elecciones y «mostrar» una economía tranquila.


